impotencia masculina
Testimonios II
Carola A. es estudiante de sociología de una universidad estatal. Tiene 22 años y muchas experiencias en el plano sexual. Una vez tuvo algo con un individuo distinto a todos. “Con él ni siquiera alcance a pololear… lo nuestro era distinto, era como Light y por eso me gustaba”, asegura. A pesar de que, según ella, físicamente su pareja no era muy lindo, a Carola le gustaba mucho. Estuvo con él alrededor de tres meses. “Un día me quedé sola en la casa. Como él vivía un poco lejos lo invité a dormir. Ese día nos acostamos juntos y ahí se lo vi. Pensé al tiro ‘éste sí que la tiene grande’, pero no me causó nada más.
De repente empecé a mirarlo con calma, cuando se estaba poniendo el preservativo, y vi que todavía no estaba del todo erecto, que le faltaba crecer más, me asusté un poco” afirma. Sin embargo, cuando hubo penetración dice que no notó diferencia alguna. “En realidad sentí casi lo mismo, aunque a veces como que se movía distinto, porque la tenía un poco chueca, sentía algo más… Ahí me sentía en la gloria”, confiesa.
Luego de esta experiencia Carola afirma que le da lo mismo el porte del pene. “A algunas mujeres debe gustarle que sea más grande, porque igual es más excitante pensar que tu pareja lo tiene largo, pero luego eso pasa a un segundo plano… como que lo interesante es que lo haga bien, que sepa cómo y cuando tiene que haber penetración, sentencia.





